Archive for octubre, 2010

El asalto fallido al castro

En mi primera salida a pie desde Sigüenza me había puesto como objetivo encontrar el castro o los supuestos restos existentes en una loma. No hallé el punto exacto pero encontré una bonita roca que aún conservo en mi cuarto y dediqué unas 5 horas de marcha a través del pinar y sus lindes entrando por un sitio y volviendo por otro como a continuación relato.

Subida al cementerio

No es mala idea entrar por éste transitado camino hasta llegar al cementerio donde escogemos derechas a avanzamos pinar adelante hacia nuevos parajes. Siempre subiendo dejo atrás las últimas casas, posible pelotazo urbanístico, que se resisten a desaparecer, encuentro un prado y luego una pista que sin duda, y según mi mapa se acerca al supuesto castro.

Cerro del rebaño y falsas ruínas

O el pequeño chasco tras ya casi 2 horas de esfuerzo solitario y ya cerca de las coordenadas donde la loma que tanto buscaba está tapizada de cagadas de ovejas y las ruínas, yo que estoy introducido en esto de los castros, parecen ser unos muros de uso ganadero. El desconcierto se me va rápido pues las ovejas dueñas del terreno avanzan hacía mi posición desde lo lejos. No por ellas sino por sus amiguetes los perros me pongo un poco nervioso y abandono el lugar, bajando abruptamente el pequeño barranco.

Escape hacia la pista, el paraje aluvial.

Justamente eso, un escape para encontrar la pista hacia la espesura. Se me van los ojos a las rocas del camino, yo palista, reconozco en el pedregal un fondo aluvial y observo en los roquedales de los caminos arenisca con los mismos cantos incrustados. Curioso y bello paraje, caprichosa geología que transformó un caudaloso río en pinar y afortunado yo que entre todas escogo una roca a mi parecer bonita que acaba en mi mochila (4-5Kg). Me propongo alcanzar el punto alto del pinar, el Morretón (1208mts). Hacia el lugar me encamino.

Un camino se adentra en el pinar Avanzando por el pinar

El Morretón y regreso por el arroyo del vado.

La mañana ha sido fantástica. Alcanzo el punto geodésico que señala el Morretón. Toco el cemento, pitanza y regreso. Cuesta abajo por la pista a la ruta del falso Quijote y alcanzar la senda del arroyo del vado, con algunos hermosos parajes que acaban por devolverte a Sigüenza. Unas 5 horas de ruta. Toca descansar. Mañana seguimos.

Arroyo esculpido en la roca Cavidad en la roca, el pinar

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